ESTIMULACIÓN MUSICAL

Este taller musical tiene como objetivo principal activar el vasto potencial que trae consigo el niño. Mediante el uso de estímulos musicales adecuados con su desarrollo, se busca involucrar al niño con la música de manera natural, permitiendo su goce y disfrute, así como también proporcionar un espacio que favorezca el vínculo afectivo entre padres e hijos.
Esta actividad grupal (máximo 10 niños) cuenta con la participación de uno o ambos padres, y tiene una duración de 30 minutos/semana.


Cómo es una sesión:

• La sensorialidad auditiva.
• Movimiento, danza y esquema corporal.
• La expresión vocal cantada y hablada: canciones, rimas cuentos musicales.
• Audiciones musicales.
• El cuerpo y los objetos como instrumentos sonoros.
• La comunicación: niño-adulto, niño-niño.
• Masaje y relajación.


Consejos para el buen funcionamiento de las clases de Estimulación Musical


Generar el ambiente adecuado. Las clases tiene una estructura que favorece el desarrollo de la sesión para lograr nuestros objetivos. Llegar tarde y con prisas no favorece la integración del niño a la misma, traer un juguete o la merienda en la mano posiblemente genere un conflicto de intereses en el niño. Los adultos debemos ayudarles a tener la mejor disposición del mundo ante la clase de música. El ambiente nutre el crecimiento.

Los niños aprenden de otros niños. Ellos aprenden absorbiendo del entorno, observando a sus compañeros y a sus padres, por esta razón el adulto debe favorecer la respuesta libre y mostrar con el ejemplo para el niño comience a imitar.

Anímate a participar, la implicación de los padres es fundamental. Los niños admiran a sus padres e imitan su conducta, si los padres participan activamente en la clase cantando, tocando y realizando las propuestas de la profesora estarán favoreciendo de esta manera que el niño se involucre cada vez más en la actividad.

Respetar el ritmo del niño. Los padres deben ser pacientes y no forzar a su hijo a participar. Si un niño permanece pasivo durante la clase no quiere decir que no esté haciendo nada, él está captando todo lo que ocurre a su alrededor a través de sus sentidos.

El éxito atrae más éxito. Los niños observan cada día las rutinas y van asimilando, creando y aumentando de esta manera su repertorio de habilidades. Cuando un niño experimenta el placer de completar con éxito una actividad (porque ya la conoce), quiere repetir esta experiencia, y así cada vez añadirá nuevas habilidades a las ya existente.

Hay que animar a los niños en todo momento y reconocer sus logros. Los niños aprenden de sus padres a sonreír.

Ausencias. La dinámica de las clases no hace posible la recuperación de las mismas en el caso de la ausencia de un alumno, sin embargo agradecemos que sean notificadas con tiempo ya que afectan la planificación y desarrollo de las clases.